China reacciona con dureza y condena los ataques de EE. UU. contra Venezuela

China entró de lleno en la crisis venezolana y lanzó una condena frontal contra las acciones militares de Estados Unidos, dejando claro que, desde la óptica de Pekín, Washington ha vuelto a recurrir a la fuerza ignorando las normas básicas del orden internacional.

La postura china no se anduvo con matices: los ataques estadounidenses fueron calificados como una violación grave de la soberanía venezolana y un acto que pone en riesgo la estabilidad de toda la región. Para el gobierno chino, el uso unilateral de la fuerza no solo agrava la crisis interna de Venezuela, sino que abre un precedente peligroso en las relaciones internacionales.

Advertencia sobre hegemonía y caos regional

Desde Pekín se insiste en que ningún país tiene derecho a imponer cambios políticos mediante operaciones militares, independientemente del discurso que utilice para justificarlas. En ese contexto, China apuntó directamente a lo que considera una lógica de hegemonía, donde Estados Unidos actúa como juez y ejecutor al margen de organismos internacionales.

La Cancillería china también alertó que América Latina podría verse arrastrada a una etapa de mayor inestabilidad, justo cuando la región ya enfrenta tensiones económicas, migratorias y de seguridad.

Defensa de la no injerencia

El mensaje chino refuerza una línea que Pekín viene sosteniendo desde hace años: los asuntos internos de Venezuela deben resolverse sin presión externa ni intervención militar. Según esta visión, cualquier solución impuesta desde fuera solo profundiza el conflicto y prolonga el sufrimiento de la población.

Aunque China no defendió explícitamente al liderazgo chavista, sí dejó claro que el camino elegido por Washington es, a su juicio, ilegítimo y contraproducente.

Venezuela, nuevo eje del choque entre potencias

La reacción de China confirma que Venezuela ya no es solo un conflicto interno ni regional, sino un punto de fricción directo entre grandes potencias. A la condena de Pekín se suman las advertencias de Moscú y otros actores que ven en la ofensiva estadounidense un paso más hacia una confrontación global más amplia.

Mientras Estados Unidos avanza y China responde, el tablero geopolítico se recalienta y Venezuela queda, una vez más, atrapada en medio de una disputa que va mucho más allá de sus fronteras.

China reacciona con dureza y condena los ataques de EE. UU. contra Venezuela