Mayer Mizrachi propone a Panamá como refugio ante el caos izquierdista de Nueva York
Real Intención


Mientras Nueva York continúa profundizando un modelo político cada vez más alineado con el colectivismo, el alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi, lanzó un mensaje claro, frontal y sin complejos que rápidamente cruzó fronteras. Su planteamiento es simple: cuando el socialismo ahoga a una ciudad, el capital y el talento buscan escapar.
A través de un mensaje público, Mizrachi se dirigió directamente a los neoyorquinos cansados del rumbo que ha tomado su ciudad bajo el liderazgo del alcalde Zohran Mamdani, conocido por sus posturas favorables a la izquierda radical y al colectivismo. Para ellos, Panamá se presenta —según el propio alcalde— como una alternativa real, funcional y próspera.
Un contraste que incomoda
El mensaje de Mizrachi no surge en el vacío. Nueva York enfrenta hoy una combinación explosiva: impuestos elevados, deterioro del orden público, crisis migratoria sin control, encarecimiento extremo del costo de vida y una clase política más interesada en la ideología que en la gestión eficiente.
Frente a ese escenario, Panamá ofrece lo opuesto:
Economía dolarizada
Apertura al libre mercado
Estabilidad financiera
Enfoque en el desarrollo y la inversión
Respeto al emprendimiento y al capital productivo
No es casualidad que el alcalde panameño describa a su país como la capital financiera conservadora y capitalista de América Latina.
Capitalismo sin disculpas
Lo que distingue este mensaje es el tono. Mizrachi no intenta maquillar el debate ni caer en eufemismos diplomáticos. Llama a las cosas por su nombre: el comunismo y el progresismo radical destruyen ciudades, expulsan a quienes producen y convierten antiguos centros de prosperidad en focos de decadencia.
Para la izquierda, este tipo de discurso resulta incómodo porque expone una verdad que intentan ocultar: cuando gobiernan, la gente se va. Y cuando el mercado es libre, la gente llega.
Panamá como imán del talento que huye
Cada vez más profesionales, empresarios y familias en Estados Unidos miran fuera de sus ciudades tradicionales buscando seguridad, estabilidad y oportunidades reales. Miami ya no da abasto. Panamá aparece entonces como una opción estratégica, bien posicionada y con una visión clara de futuro.
El mensaje de Mayer Mizrachi no es solo una invitación: es una declaración ideológica y una apuesta por un modelo que funciona.
