Trump va por todo y confirma intervención directa para borrar el legado chavista

Donald Trump no dejó espacio para interpretaciones: Estados Unidos intervendrá directamente en el futuro de Venezuela para impedir que el chavismo sobreviva bajo otro nombre. El presidente fue tajante al afirmar que Washington no permitirá que un nuevo líder continúe el proyecto político que, según sus palabras, destruyó al país y convirtió al Estado venezolano en una plataforma criminal.

Trump aseguró que el objetivo central es libertad real para el pueblo venezolano, no una transición maquillada ni acuerdos que mantengan intactas las estructuras del régimen. Para la Casa Blanca, el chavismo no es solo una dictadura interna, sino una amenaza que trascendió fronteras, exportando drogas, delincuencia y redes criminales hacia Estados Unidos.

Sin herederos, sin reciclajes

El mensaje marca un giro claro: no habrá tolerancia para “chavismo light” ni sucesiones controladas. Trump dejó claro que EE. UU. no será un espectador del proceso político que se avecina, sino un actor con peso decisivo para evitar que el poder vuelva a caer en manos de los mismos responsables del colapso venezolano.

Desde Washington se plantea una ruptura total con el pasado: nuevo liderazgo, nueva relación bilateral y un nuevo marco político, sin concesiones a quienes formaron parte del régimen.

Justicia como condición

Trump también puso sobre la mesa un punto clave: no puede haber libertad sin justicia. El mandatario afirmó que los crímenes del régimen chavista —represión, corrupción y narcotráfico— no quedarán impunes, y que habrá consecuencias para quienes utilizaron el poder para enriquecerse y someter al país.

Esto abre la puerta a procesos judiciales nacionales e internacionales, y a una etapa en la que la rendición de cuentas será parte central de la reconstrucción venezolana.

Venezuela entra en fase decisiva

Con estas declaraciones, Venezuela pasa a ocupar un lugar prioritario en la agenda estratégica de Estados Unidos. La advertencia es clara: el chavismo llegó a su límite y Washington está dispuesto a involucrarse a fondo para asegurar que su legado sea definitivamente enterrado.

El tablero se mueve rápido. El margen del régimen se reduce y el escenario político venezolano entra en su momento más crítico en décadas.

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